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¿Dónde se decide el futuro del espacio público?

Por Ximena Ocampo Aguilar @xoaa

No existe el desorden o la falta de planeación en los lugares o las ciudades, la pregunta es únicamente ¿orden de quién, plan para quién y con que propósito? Peter Marcuse

Los días 24, 25 y 26 de junio se llevó a cabo en Estocolmo un foro convocado por ONU Hábitat, PPS Project for Public Spaces y la Ax:son Johnson Foundation, denominado Future Of Places. Se trató de la primera de tres conferencias, que culminarán en Río de Janeiro con la reunión Hábitat III en el 2016, cuyo objetivo final será contribuir a una nueva agenda urbana que gire entorno a los lugares y las personas.

¿Por qué el cambio de perspectiva? Las organizaciones convocantes están convencidas que se debe cambiar el enfoque de construcción de objetos arquitectónicos a lugares, si es que se quieren vencer los grandes retos que presentan las ciudades; hoy en día, los sistemas encargados de la construcción y manejo de las ciudades -tanto legales como profesionales- están adaptados a una realidad industrial del siglo XX que se enfoca principalmente en sistemas técnicos, mientras que el enfoque del siglo XXI, debería centrarse en la interacción humana.

Estocolmo fue entonces el escenario en el que se sentaron las bases de esta nueva agenda. La dinámica del evento fue sencilla, asistieron -por invitación y en pocos casos por aplicación propia- expertos, tomadores de decisión y académicos, todos trabajando en temas de espacio público, con la idea de que estos sean capaces de influenciar a sus representantes nacionales y locales que asistirán a Hábitat III y asegurar que el espacio público juegue un rol más fundamental en la nueva agenda urbana.

La conferencia, desde su concepción, trató de demostrar que el simple acceso al espacio público no es suficiente, sino que también son importantes la planeación, diseño y manejo de los mismos. Así, los primeros dos días se centraron en casos de estudio e investigación que trataron el tema, enfocándose mayormente en dos contextos muy válidos, pero también muy diferentes: primero el de las buenas prácticas representadas principalmente por el ya tan estudiado y aplicado placemaking (término acuñado por William H. Whyte, y difundido por PPS hace unos 40 años) -regeneración de parques y plazas, estrategias gubernamentales, políticas públicas, etc.- y segundo, en las graves necesidades de los países pobres o en vías de desarrollo y su incapacidad (formal) y capacidad (creativa) para reaccionar a éstas, con casos de la India, Argentina y Venezuela.

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Desde nuestra opinión latinoamericana, apreciamos mucho las intervenciones que hicieron alusión a los otros espacios, en contextos fuera del mundo desarrollado. La presentación de apertura por Urban Think Tank, dejó en claro que los diseñadores urbanos necesitamos “desaprender” los supuestos del mundo desarrollado, pues la verdad global es más cercana a las realidades de los países en vías de desarrollo; “enfrentémoslo, el desarrollo occidental no es la regla, sino la excepción”; por su parte, Shipra Narang Suri, vicepresidenta de ISOCARP comentó que las protestas y disturbios son reflejo de la falta de oportunidades para obtener el mejor provecho de la vida urbana, que las personas -que son ciudadanos todo el tiempo, y no solo consumidores- necesitan servicios gratuitos en los espacios públicos, y finalmente que se debe evitar el sobre-paisajismo y sobre-embellecimiento, pues representan una barrera para la gente; Suzanne Hall, profesora e investigadora de LSE Cities, compartió su investigación en Londres, en un contexto de la ciudad muy diferente al representado usualmente, concluyendo que necesitamos un vocabulario multilingüe para entender el espacio público contemporáneo.

Pocas presentaciones hicieron alusión al hecho de que la esfera pública se ha transformado y es necesario trabajar con lo que hay, no para facilitar el desarrollo y construcción de nuevos espacios, sino para entender la crisis de estos y resistirla. A pesar de que ciudadanos de más de 50 países asistieron al evento, la falta de diversidad y representatividad de los asistentes se hizo notoria hacia el tercer día del evento, que culminó con un primer esbozo de una carta de espacio público, en el que se incorporaron statements de los asistentes. No faltaron las críticas y comentarios al respecto, haciendo notar que si es en estos foros en los que se decide el futuro del espacio público y éste debe ser democrático, inclusivo y abierto, existe una gran ruptura en el proceso.

Las intervenciones y casos de estudio, pusieron de manifiesto la necesidad de establecer un lenguaje común, que requiere primeramente definir cuál es la problemática de fondo -que probablemente sea más compleja de lo que parece-, pues no se trata simplemente de carencias y/o deterioro de parques y plazas, sino de una crisis de la esfera pública que se ve manifestada en los espacios y las dinámicas de la ciudad.

Debemos entonces empezar a cuestionarnos ¿por qué hoy en día es más fácil retirarnos hacia lo privado?, ¿por qué hemos permitido que se nos sigan facilitando escenarios que no hacen mas que agravar el problema y agrandar la brecha entre lo que alguna vez fue lo público y esto que conocemos ahora?

Responder estas interrogantes será aún más complejo y confuso, siendo que en muchos países, sobre todo “del norte”, los espacios públicos son desarrollados y manejados por entes privados, y los espacios privados fungen como espacios públicos (centros comerciales); mientras que en el resto del mundo, queremos seguir importando estos modelos que nos han sido vendidos con bandera de progreso y desarrollo.

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La serie de eventos definitivamente abre la discusión hacia lugares muy interesantes y brinda oportunidades para cuestionar y valorar lo que se ha hecho hasta ahora: si la crisis está en lo público, ¿la solución no debería venir de lo colectivo? Nos permite también reflexionar sobre cómo y dónde es que se toman estas decisiones políticas, probablemente sea cierto y válido el hecho de que se toman a puertas cerradas, ¿pero no debería ser también que los encargados de hacerlo tengan la capacidad de representar a todas las personas afectadas por dichas decisiones?

¿Dónde quedan las opiniones adversas y diversas? ¿Dónde quedan los desarrolladores de malls por un lado y los indignados, vendedores ambulantes (…) por el otro?

Ya se vivió un primer experimento que abrió la conversación hacia Río de Janeiro, será interesante estar atentos a cómo ésta evoluciona para el 2014, cuando se lleve a cabo la reunión en Medellín.


Ximena Ocampo es Arquitecta y Diseñadora Urbana, ha trabajado principalmente en temas de movilidad y espacio público. Es co-fundadora y coordinadora de diseño de dérive LAB, una organización basada en México y Colombia, que tiene por compromiso explorar, comprender e inspirar otras (nuevas) maneras de vivir y pensar la vida. info@derivelab.org +52 1 (442) 3591087

1 comentario

  • Susana María Pérez cadena 8 months ago Reply

    Me encantan los conceptos y creo que todos debemos buscar y apoyar por unas mejores ciudades con más lugares para todos y todas.

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