Por Leticia Aguilar.
Me despierto oyendo a lo lejos el micrófono de una escuela llamando a los niños a hacer honores a la bandera, escucho también la campana del camión de la basura pasando y al señor del gas anunciando su llegada.
Me arreglo y salgo. Doy diez pasos y estoy frente a un pequeño parque que cuenta con un foro, donde a veces los domingos hay obras de teatro o conciertos gratis.
Llego a la estación de eco-bicis, pero decido mejor ir a pie. Camino Puebla, Mérida, Durango y llego a la Plaza Río de Janeiro, la cual inicialmente llevaba el nombre de Parque Roma por ser el centro de la colonia; y que ahora cuenta con una de las dos réplicas exactas en el mundo de El David de Miguel Ángel. Tomo Orizaba, Tabasco, Jalapa, cruzo Álvaro Obregón, doy vuelta en Chihuahua y llego a mi trabajo. Quince minutos me toma hacer el recorrido caminando, en bici hubieran sido diez.
Leer más…